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Web El Patíbulo

jueves, diciembre 23, 2004

Planeta Azul


Foto tomada por Bill Anders astronauta del "Apollo 8" Posted by Hello

He querido que la primera foto que colgase en mi blog(lo que me ha costado averiguar cómo hacerlo) fuera ésta. Por varios motivos. Porque me encantan todas las hazañas e historias que sucedieron durante la carrera espacial. Porque me emociona todo lo que representó el programa Apollo. Porque de todas las misiones que hubo, las que más me han gustado fueron el Apollo 8 y el Apollo 17. Porque soy un apasionado de las geociencias. Porque me encanta esta foto, y sobre todo, porque me encanta la Tierra.
Y además, porque estos días se cumple el aniversario de algo muy especial.
Estos días se cumplen 36 años de un suceso histórico. Se cumplen 36 años de la misión lunar Apollo 8, la legendaria misión que llevó a 3 hombres a circumvalar por vez primera nuestro único satélite natural.
Una fecha como hoy, hace 36 años, los 3 tripulantes del Apollo 8, Frank Borman, Bill Anders y Jim Lovell, se encontraban camino de la Luna. Un 21 de diciembre de 1968, se ponían en marcha los motores del cohete Saturno V, y con él, también arrancaba la misión Apollo 8. Se fraguó entonces uno de los momentos más grandiosos de todo el programa Apollo, de toda la carrera espacial y, por extensión, uno de los momentos más gloriosos de la historia de la humanidad.
El objetivo principal de la misión, era realizar la circunvalación a la Luna, lo que se consideraba como paso previo para poder hacer un alunizaje. Gran parte de los logros de todo el programa Apollo residieron, precisamente, en esta misión. Realmente, estos 3 astronautas fueron los autenticos pioneros.
Tras un viaje de 70 horas, el 24 de diciembre (bonita fecha para llegar) entraban en órbita lunar y daban 10 vueltas a la Luna. Con esta misión, la NASA pudo comprobar que efectivamente era posible ir a la Luna, pudieron comprobar la misión de reentrada con una nave procedente de la Luna, y se abrió definitivamente la puerta para que algún humano llegase a posarse sobre la superficie lunar.
En contra de lo que pudiera parecer, el aspecto que contemplaron de la Luna estos 3 astronautas no les maravilló. Les pareció tremendamente yermo y desolador, llegando a calificarlo con sus propias palabras como un paraje tremendamente desolado. Sin embargo, en su primera órbita lunar hubo algo que les conmovió. Cuando pasaron por el trayecto de orbita correspondiente a la cara oculta se sobresaltaron al comprobar que la luna desaparecia y adquiria el aspecto de un enorme “agujero negro”. Pero cuando comenzaron a entrar en la parte correspondiente a la cara visible se toparon con un espectáculo imponente y que, hasta el momento, muy pocos han podido contemplar: pudieron ver una “salida” de la Tierra. Al empezar a entrar en la cara visible, a causa de estar orbitando, pudieron ver como el globo terrestre comenzaba a despuntar en la lejanía; algo así como un amanecer terrestre. Y vieron como nuestro planeta destacaba por su intenso color azul. Es entonces cuando Frank Bormann califica a nuestro planeta como “el planeta azul”, una expresión que seguramente todos hemos oído. Tal fue la admiración y el sentimiento de belleza que despertó este panorama en los 3 astronautas, que, en contra de lo programado, Bill Anders cogió la cámara de la misión y le sacó una fotografía a nuestro planeta. En mi opinión, la fotografía más bonita y emotiva que se haya realizado jamás.
La hazaña de estos 3 hombres y de todo el equipo de cientificos e ingenieros que hicieron esto posible, está a la altura de la acometida por Magallanes y Elcano cuando circunnavegaron por primera vez el globo terrestre.
Cuando se habla de la llegada a la Luna, muchas veces se habla de el Apollo 11, y se olvida o pasa por alto sobre el resto de misiones. Sin embargo, hubo misiones antes y misiones después. Y todas han quedado unidas con la historia.
Para terminar, una frase que recuerdo haber oido decir a Bill Anders en una entrevista con motivo del aniversario de la llegada a la Luna. No son palabras textuales, pero decía algo así como que lo que sintió cuando entró en órbita lunar fue un “sentimiento de que habíamos viajado miles de kilómetros y llegado tan lejos, para que lo más importante que contempláramos fuera nuestro propio planeta, la Tierra”. Paradójico; tener que ir tan lejos para maravillarnos por lo que tenemos tan cerca. No se hubiese podido expresar mejor.