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Web El Patíbulo

lunes, noviembre 29, 2004

Las dos caras de la moneda

"Todo hecho es una moneda con dos caras, que han de ser vistas para ser comprendido" Esopo

El domingo fue una de esas jornadas épicas para el escepticismo, o a mi me lo pareció. Durante mucho tiempo, hemos tenido que aguantar que desde los medios de comunicación de masa nos llegaran una serie de historias muy extrañas sobre lo que sucedía en un pueblo andaluz: el famoso caso de las Caras de Bélmez.
Desde que se murió la propietaria de la casa, hemos tenido que aguantar una serie de historias por prensa, radio y televisión: esto sí que ha sido una Operación Tridente.
Pero este domingo la cosa cambió: por vez primera, en un medio de gran tirada, en concreto El Mundo, se denunciaba la posibilidad de que las caras de Bélmez quizás se trataran de un fraude.
No importa que desde medios (fundamentalmente páginas de internet) escépticos se llevase años anunciando la manipulación que ha habido en torno al fenómeno; a ningún medio de comunicación le interesaba la opinión de estos aguafiestas. Era, quizás más bonito, más ensoñador, creer la opinión de los fabricantes de paradojas. Y es esa capacidad de fascinación, con la complicidad de la ignorancia científica de muchos periodistas, la que durante mucho tiempo han aprovechado para vendernos una serie de seudo misterios.
Antes de que se muriera la mujer de las caras, hemos tenido que soportar manifestaciones tan categóricas como: el mayor misterio de la parpsicología no tiene solución, los estudios del CSIC revelaron que son un fenómeno sobrenatural, etc etc...Desde que se murió, hemos tenido que soportar la aparición de nuevas “caras” (las antiguas están más curradas, pero es que las nuevas no pasan de dibujos con agua), que en televisión se invocase como “expertos” sobre el tema a gente de reputación poco conocida (eufenismo con el que pretendo expresar que su curriculum no dice mucho a su favor), que se le diese párvulo a una serie de suposiciones seudocientíficas disfrazándolas con aire de ciencia,…
Sobre el tema de Bélmez no pretendo hablar en este mismo momento, de lo que quería hablar antes de irme por las ramas era de lo de este domingo, y de eso hablaré tras dar una anotación que no puedo dejar sin poner.
Desde mucho tiempo se lleva vendiendo en la prensa esotérica la idea de que en los años 90s, investigadores del CSIC concluyeron que tras las caras había un fenómeno paranormal. Nada más lejos de la realidad. Sucedió que en 1991, un “parapsicólogo”, el Reverendo Pilón proporcionó unas muestras del hormigón de la casa, para que las estudiasen, a 2 investigadores del Instituto de Cerámica y Vidrio, Valle Fuentes y Martín Rubí. Sucedieron varias cosas: las muestras eran tan exiguas que eran insuficientes para un análisis mineralógico. ¡Las muestras fueron proporcionadas en un sobre de café de bar!. Y añadido a todo ésto, no hubo ningún control en la toma de muestras, por lo que nunca llegaremos a saber si las muestras procedían efectivamente de la casa o del lugar correcto, a parte, que no hubo muestras de control. Como resultado, toda conclusión obtenida queda invalidada. No olvidemos la norma de todo estudio científico: muestras poco fiables, dan resultados igual de fiables.

Ahora sí, paso a comentar mis impresiones sobre lo del domingo.
Sucede, que el domingo aparece publicado un artículo en el mundo, firmado por Javier Cavanilles donde se cuestiona el fenómeno de Bélmez. Tras eso, empezamos a ver como en los programas de radio del misterio se tiran los trapos unos a otros, tenemos que ver como Cavanilles se enfrenta a Bruno Cardeñosa en “La Rosa de los Vientos”, tenemos que ver como dentro del propio movimientos “paracientífico” empiezan a surgir disidentes y criticas dentro del ámbito,…
¿Qué es lo que ha sucedido para que se forme ésto solo por un artículo? En mi opinión, es muy sencillo. Durante muchos años, los “paradojistas” tenían la opinión pública ganada. Los medios de comunicación les daban manga ancha.Tenían toda la prensa, radio y televisión monopolizada por su idea de que las caras eran un fenómeno desafiante. Y sucedió que con el circo que se montó tras la muerte de María, se abusó de esta confianza.
De poco importaba que hace tiempo que circulase por internet un artículo de Fernando Frías donde se desmontaba la mentira sobre Bélmez. Poco importaba para los medios de comunicación el excelente especial de "El escéptico digital" dedicado íntegramente a Bélmez. Poco importaba las 248 firmas recogidas desde los blogs escépticos por una información de calidad.
Pero el domingo, algo cambió.
Por primera vez, desde un medio de comunicación de gran alcance (no entró a valorar la calidad del diario en cuestión en otros temas, pues no es mi intención polemizar, ni desviarme hacia otros temas), se difundía una parte de la historia, que hasta ese momento había estado vedada, inaccesiable, al ciudadano medio. Por primera vez se daba esa otra cara(nunca mejor dicho, jeje) de la moneda de la que hablaba Esopo.
Ello explica la reacción inmediata en el mundillo esotérico: que sí tu has montado un circo, que si tu lo otro,.. Que si el otro ha cometido fraude. Que si yo no creo que lo de Bélmez es verdad.
Y es que en el mundo de las paraciencias, la sombra de UMMO es alargada….
Si, esperemos que sí, esta parte de la verdad empieza a ganar más tiempo en radio y televisión, es posible que muchos de estos vendedores de misterio caigan arrastrados a la hoguera junto con todo el fenómeno. Por eso muchos han querido curarse en salud, para luego decir, en el caso de que todo el fraude salga a la luz, que ellos siempre han sido rigurosos.
Deberían calmarse. Por desgracia, lo de Bélmez es solo un caso. Y aunque se descubra la verdad, mucha gente seguirá obcecada en preferir creyendo las historias que les vendan desde revistas esotéricas, programas de radio,… mucho más sugestivas, que la verdad que se esconde tras estas mentiras.

En resumen. Un gran día, que esperemos no caiga en saco roto. Se ha ganado la batalla, pero aún “el mundo está poseído por muchos demonios”(del genial Carl Sagan).